El aumento de las temperaturas y la posibilidad de una mayor humedad vuelven a poner en primer plano la prevención del dengue en San Juan. Desde el Programa de Control de Vectores advirtieron que estas condiciones ambientales favorecen la proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, el zika y la chikungunya, mientras se esperan los primeros datos del monitoreo correspondiente a la temporada 2026-2027.
Liliana Salva, jefa del organismo, explicó que el escenario climático puede favorecer la reproducción del insecto durante los próximos meses. Aclaró que el mosquito ya está presente en la provincia, aunque la transmisión de estas enfermedades requiere que el ejemplar esté infectado con el virus correspondiente.
Ante este panorama, la funcionaria remarcó que la principal herramienta preventiva consiste en eliminar los criaderos domiciliarios. El Aedes aegypti es un mosquito urbano que suele refugiarse en lugares sombreados y protegidos del sol, donde encuentra recipientes con agua para depositar sus huevos.
Entre los puntos que deben revisarse se encuentran los floreros, las plantas acuáticas, los bebederos de animales, los desagües de los aires acondicionados y los objetos en desuso que puedan acumular agua. También recomendó prestar atención a las viviendas que permanecen cerradas durante varios días.
Salva advirtió que vaciar los recipientes no siempre resulta suficiente, ya que los huevos pueden quedar adheridos a sus paredes. Por eso, aconsejó retirar el agua acumulada y cepillar las superficies antes de volver a utilizarlas. El procedimiento permite desprender los huevos y reducir las posibilidades de que se desarrollen nuevos mosquitos.
En paralelo, los equipos de Control de Vectores comenzaron en octubre la instalación de sensores de oviposición, dispositivos que permiten monitorear la presencia de huevos del mosquito. El trabajo se realiza con la colaboración de vecinos y se extenderá hasta abril de 2027.
Por el momento, el organismo no dispone de estadísticas suficientes para establecer cómo evolucionará la población del vector durante esta temporada. Salva recordó que diciembre suele marcar un incremento en la oviposición, por lo que los próximos meses serán importantes para observar el comportamiento del mosquito.
La funcionaria también señaló que los repelentes y aerosoles pueden ayudar a prevenir las picaduras, aunque su efecto es temporal y no reemplaza la eliminación de los criaderos. Además, explicó que la presencia del insecto no implica necesariamente que exista circulación viral, ya que el contagio depende de que el mosquito esté infectado.
Respecto de la vacunación contra el dengue, indicó que debe evaluarse con anticipación y que no está indicada para todas las personas, debido a las restricciones que existen para determinados grupos, como embarazadas e inmunosuprimidos.
La prevención también requiere la participación de los municipios mediante operativos de descacharreo para retirar objetos capaces de acumular agua. Mientras avanza el monitoreo provincial, las autoridades insisten en que el control de los criaderos dentro de las viviendas es una de las medidas fundamentales para limitar la proliferación del mosquito durante los meses de calor.

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