El aumento de la disponibilidad hídrica podría devolverle al dique sectores recreativos que quedaron inutilizados durante los años de sequía. La Provincia prevé ampliar el operativo de verano con más guardavidas, nuevas áreas boyadas, refuerzos de Guardia Náutica y prácticas de rescate junto a Bomberos.
El dique de Ullum podría recuperar durante el próximo verano buena parte de los espacios recreativos que permanecieron alejados del agua durante los años de sequía. El escenario, marcado por una mayor disponibilidad hídrica, también obligará a ampliar la cobertura de seguridad y a adaptar el operativo a sectores que volverán a quedar en contacto con el embalse.
El subsecretario de Alto Rendimiento, Eduardo Cerimedo, explicó que el despliegue comenzará de manera anticipada debido a las actividades deportivas previstas para octubre y noviembre. Los eventos internacionales, entre ellos los Ironman, permitirán adelantar la incorporación de refuerzos para la Guardia Náutica.
La habilitación de nuevos sectores no será automática y quedará sujeta a evaluaciones periódicas sobre las condiciones de seguridad. En paralelo, la Provincia comenzará a delimitar las zonas aptas para bañistas mediante boyado y reforzará la presencia de personal especializado.
La previsión oficial contempla sumar entre 30 y 40 guardavidas durante la temporada. La mayor disponibilidad de agua podría generar además una oferta recreativa más amplia en Ullum, especialmente en establecimientos cuyas costas quedaron prácticamente sin acceso al embalse durante el período de sequía.
Entre los espacios que podrían recuperar superficie de costa se encuentran el camping de la Universidad, Palmar del Lago, el complejo Bahía y Del Bono Beach. Sin embargo, cada establecimiento deberá coordinar previamente con Náutica y cumplir con las condiciones exigidas para habilitar sus áreas de baño.
Los sectores privados que pretendan ofrecer actividades recreativas deberán delimitar las zonas destinadas a los bañistas y contar con guardavidas que tengan la reválida vigente. De esta manera, el regreso del agua a determinadas costas estará acompañado por una serie de requisitos destinados a evitar que la ampliación de las áreas recreativas genere nuevos riesgos.
El aumento de la superficie cubierta por el embalse también representa un desafío para los organismos de emergencia. Con la recuperación de sectores que durante los últimos años permanecieron secos, habrá zonas con presencia de agua que requerirán vigilancia y capacidad de respuesta.
Por ese motivo, la Provincia ya comenzó a coordinar acciones con Bomberos y durante septiembre están previstas tres prácticas de rescate en río. La Guardia Náutica y los equipos de emergencia dispondrán, según anticipó Cerimedo, de nuevo equipamiento y embarcaciones para reforzar el despliegue durante el verano.
Otro de los preparativos será la reválida anual de los guardavidas, que este año se adelantará aproximadamente dos semanas y está prevista para mediados de noviembre. La expectativa oficial es reunir entre 200 y 300 profesionales, quienes podrán desempeñarse posteriormente en clubes, complejos privados y operativos públicos.
El mayor caudal del río San Juan tampoco implicará una habilitación general de cualquier sector para el uso recreativo. Desde la Provincia remarcaron que se promoverá el ingreso únicamente en playas públicas o privadas que cuenten con vigilancia y condiciones adecuadas, mientras que el baño río abajo continuará prohibido.
De esta manera, Ullum podría afrontar el verano 2026/2027 con un escenario muy diferente al de los últimos años. El regreso del agua a costas que permanecieron prácticamente inutilizadas abre la posibilidad de ampliar los espacios recreativos, pero también exige un operativo de seguridad acorde a una superficie acuática que volverá a ser considerablemente mayor.