El secretario de Infraestructura, Ariel Villavicencio, explicó que las deformaciones responden a problemas estructurales acumulados durante más de 50 años y a las dificultades de repavimentar sobre una superficie deteriorada. Anticipó que, después del asentamiento producido por el tránsito, realizarán una nueva intervención para mejorar la nivelación.
Las ondulaciones que quedaron a la vista tras la repavimentación de la avenida de Circunvalación generaron cuestionamientos entre los conductores y obligaron al Gobierno de San Juan a explicar las condiciones en las que se ejecutaron los trabajos. El secretario de Infraestructura, Ariel Villavicencio, reconoció las dificultades para conseguir una superficie uniforme y confirmó que se realizará un nuevo repaso de toda la traza una vez que el asfalto se asiente con la circulación vehicular.
El funcionario sostuvo que las irregularidades no se originaron exclusivamente con la obra actual, sino que responden a deformaciones y asentamientos acumulados en la estructura vial durante décadas. Recordó que la avenida tiene más de 50 años y que durante buena parte de ese período recibió escasas intervenciones de mantenimiento.
En una entrevista, Villavicencio explicó que los trabajos consisten en colocar una nueva carpeta asfáltica sobre el pavimento existente, una condición que limita las posibilidades de corregir completamente los desniveles.
Según detalló, la situación es diferente cuando se construye una ruta desde cero, porque en ese caso se puede trabajar sobre la base, realizar movimientos de suelo y ajustar la rasante mediante procedimientos topográficos para conseguir una nivelación más precisa. En Circunvalación, en cambio, la nueva capa debe adaptarse a una superficie que ya presenta deformaciones.
El secretario también explicó que la compactación del asfalto no termina con la utilización de los rodillos durante la pavimentación. Una vez habilitada la circulación, el tránsito continúa ejerciendo presión sobre la carpeta y contribuye a su asentamiento. Por ese motivo, la metodología de trabajo contempla una segunda intervención después de ese proceso.
Villavicencio anticipó que se realizará un repaso general de la avenida para corregir las irregularidades que persistan y mejorar las condiciones de nivelación. La intención es que la carpeta alcance una posición más estable antes de dar por finalizados los trabajos.
Otro de los inconvenientes detectados durante la obra está relacionado con la altura de los guardarraíles. El funcionario indicó que, en algunos sectores, fue necesario colocar espesores de asfalto de hasta 10 centímetros para compensar los desniveles existentes, cuando habitualmente las carpetas tienen entre 5 y 6 centímetros.
Esa diferencia modificó la altura de las defensas respecto de la calzada y obligó a realizar adecuaciones para cumplir con las exigencias de seguridad de Vialidad Nacional. Los trabajos incluyeron el retiro y reemplazo de los postes verticales, mientras que se mantuvieron los elementos horizontales que se encontraban en condiciones de ser reutilizados.
El Gobierno sostiene que la intervención permitirá extender la vida útil del pavimento durante al menos 20 años, de acuerdo con las condiciones previstas en el pliego de obra. Sin embargo, las ondulaciones detectadas en distintos sectores mantienen la atención sobre el resultado de la repavimentación y sobre la eficacia del repaso anunciado para corregir las irregularidades.