En apenas tres años, Sol Naciente logró transformar una iniciativa informal en un proyecto deportivo con estructura, categorías formativas y participación competitiva.
El club nació en 2023 a partir de jugadoras que necesitaban un espacio para seguir practicando vóley. La posibilidad apareció en Villa Flora, donde comenzaron a utilizar un playón barrial y a construir desde cero las condiciones necesarias para entrenar.
La primera etapa estuvo concentrada en conseguir elementos básicos y convocar nuevas integrantes.
“Empezamos a gestionar, a buscar chicas y a comprar pelotas y redes”, explicó Tatiana Villarreal durante Bonus Vóley.
Ese trabajo permitió abrir posteriormente una escuela desde los ocho años y ampliar la base hasta alcanzar 36 jugadoras.
La consolidación tuvo también un correlato competitivo. Sol Naciente se incorporó a la actividad federada y empezó a participar en torneos fuera de la provincia. Entre sus antecedentes recientes aparecen viajes a San Luis y Mendoza y un segundo puesto en Copa de Plata.
El crecimiento de las inferiores representa uno de los activos centrales de la institución. Alegra Espinosa, por ejemplo, tiene 10 años y ya suma experiencia en Sub-14 y Sub-16.
El modelo se sostiene además sobre una fuerte participación familiar y comunitaria.
Villarreal remarcó que el objetivo no es únicamente desarrollar jugadoras, sino construir un entorno de pertenencia y acompañamiento.
El desafío ahora pasa por consolidar infraestructura, continuidad competitiva y formación, sin perder la lógica que dio origen al proyecto: crecer desde el barrio y convertir al deporte en una plataforma de desarrollo.
Programa completo
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.