La Policía mantendrá el actual procedimiento de aprehensión de menores, aunque sus efectivos recibirán capacitación específica. En paralelo, avanza la licitación del centro de control unificado con Mendoza, que concentrará tres puestos y sumará tecnología para identificar personas y vehículos.
La Secretaría de Seguridad de San Juan prepara su intervención ante la entrada en vigencia del nuevo régimen penal juvenil, que modificará el abordaje judicial de los delitos cometidos por menores. Desde el área aclararon que la Policía mantendrá los procedimientos que utiliza actualmente al momento de realizar una aprehensión, aunque habrá una capacitación específica para adaptar al personal al nuevo escenario.
El secretario de Seguridad, Enrique Delgado, explicó que la fuerza policial tendrá principalmente una función operativa. Una vez concretada la aprehensión, serán los jueces quienes deberán resolver qué medidas corresponden y determinar el lugar donde permanecerá alojado el menor.
Para preparar a los efectivos, la capacitación estará a cargo de áreas especializadas de la Policía y del Servicio Penitenciario. Delgado señaló que el objetivo es que el personal conozca las particularidades del nuevo régimen y pueda actuar de acuerdo con las nuevas disposiciones.
El funcionario también planteó que la respuesta frente a los delitos juveniles no debería limitarse al aspecto punitivo. En ese sentido, puso el foco en la necesidad de trabajar sobre la reinserción y en las situaciones de consumo problemático que, según señaló, aparecen vinculadas a determinados hechos delictivos.
Mientras Seguridad ajusta su esquema frente a la nueva normativa, también avanza uno de los proyectos de infraestructura más importantes en materia de prevención y control fronterizo entre San Juan y Mendoza.
La licitación para construir un centro de control unificado en Las Heras se encuentra actualmente en etapa de evaluación de ofertas, con diez empresas participantes. La intención del Gobierno es avanzar hacia la adjudicación dentro de aproximadamente 90 días y comenzar la ejecución de los trabajos entre finales de noviembre y comienzos de diciembre.
El nuevo complejo permitirá concentrar en un solo lugar tres controles que actualmente funcionan de manera separada. La propuesta contempla además la incorporación de herramientas tecnológicas destinadas a reforzar la identificación y el seguimiento de quienes ingresan y salen de ambas provincias.
Entre los sistemas previstos se encuentran cámaras con reconocimiento facial, lectores automáticos de patentes y monitoreo en tiempo real. La idea es que el centro permita compartir información y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones que requieran intervención policial.
Una vez adjudicada la obra, el contrato establece un plazo máximo de 12 meses para su ejecución. El proyecto forma parte de una estrategia de coordinación entre San Juan y Mendoza que busca fortalecer los controles y centralizar información para mejorar la prevención del delito en uno de los principales corredores de conexión entre ambas provincias.