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San Juan refuerza las escuelas ante El Niño: ya renovó más de 65.000 metros cuadrados de membranas

El Gobierno provincial intensifica las tareas en techos, desagües e instalaciones eléctricas frente a los pronósticos climáticos para 2026-2027. También interviene en establecimientos de zonas vulnerables para prevenir daños y evitar interrupciones en las clases.

San Juan intensificó los trabajos preventivos en establecimientos educativos ante los pronósticos climáticos para el período 2026-2027 y la posible incidencia del fenómeno de El Niño. Las intervenciones apuntan a reducir los daños que podrían provocar las lluvias intensas, las filtraciones y los fuertes vientos, con especial atención en los edificios ubicados en zonas vulnerables.

El subsecretario de Servicios Públicos, Nicolás Álvarez, explicó que se realizan relevamientos y tareas de mantenimiento en techos, membranas impermeabilizantes, canaletas y desagües pluviales. Según precisó, hasta 2026 se habían renovado más de 65.000 metros cuadrados de membranas en las escuelas de la provincia, una labor que ahora se intensifica frente a las previsiones meteorológicas.

Los trabajos incluyen la limpieza de cubiertas para retirar hojas, ramas, tierra y otros residuos que puedan obstruir el escurrimiento del agua. También contemplan el acondicionamiento de los sistemas de drenaje y la revisión de los sectores exteriores para prevenir anegamientos, socavones y deslizamientos de terreno.

Uno de los principales focos de atención está puesto en las escuelas ubicadas cerca de ríos, sierras y sectores donde las lluvias pueden comprometer los accesos. Álvarez recordó el caso de la escuela de Huerta de Huachi, que debió quedar temporalmente inhabilitada por problemas de acceso ocasionados por un deslave. La experiencia llevó a reforzar las medidas preventivas en establecimientos expuestos a situaciones similares.

El operativo también comprende la revisión de las instalaciones eléctricas, debido al riesgo que representan las filtraciones de agua. En distintas instituciones se renovaron tendidos embutidos y aéreos, además de postes y cableado que podrían resultar afectados por las precipitaciones o las ráfagas de viento.

En paralelo, el Gobierno coordina los protocolos de actuación con Protección Civil y el Ministerio de Educación. La decisión de suspender las clases ante condiciones meteorológicas adversas corresponde a la cartera educativa, que debe evaluar cada situación y priorizar la seguridad de estudiantes, docentes y personal escolar.

La preparación de los edificios también busca garantizar que puedan recuperar su funcionamiento lo antes posible después de una emergencia. Las escuelas cumplen, en muchos casos, funciones esenciales para sus comunidades, como la prestación del servicio de comedor y la eventual asistencia a personas evacuadas.

Aunque las consecuencias de cada evento climático no pueden anticiparse con exactitud, la Provincia busca reducir los riesgos mediante el mantenimiento de la infraestructura y la preparación de los establecimientos. Las tareas adquieren especial relevancia en las zonas alejadas, donde las dificultades de acceso pueden demorar las reparaciones y complicar la respuesta ante una contingencia.

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