Una pequeña de solo 8 años perdió la vida en Calingasta y, ahora, la denuncia apuntó contra la atención médica que recibió antes de fallecer. El caso ocurrió en el Hospital Dr. Aldo Cantoni.
De acuerdo con el testimonio de Julia, tía de la pequeña, los primeros síntomas aparecieron el domingo. En esa oportunidad, la niña fue examinada por el médico Jorge Alaniz, quien, según la reconstrucción familiar, le diagnosticó angina y le recetó amoxicilina e ibuprofeno. Tras esa consulta, Alondra regresó a su domicilio.
Pero al día siguiente, su estado habría empeorado. La familia sostuvo que la fiebre persistía y que comenzó a sufrir intensos dolores en las piernas, con dificultades para mantenerse parada y desplazarse. Frente a esos síntomas, su madre, Silvana, decidió llevarla nuevamente al centro de salud.
La situación se agravó cuando la niña llegó a la guardia. Según el relato de su tía, Alondra se descompensó y perdió el conocimiento, por lo que el personal de enfermería comenzó a asistirla. Luego intervino otro profesional, identificado por la familia con el apellido L.
Julia contó que, en medio de ese episodio, la pequeña llegó a recuperar la conciencia durante unos instantes y preguntó por su mamá. Sin embargo, de acuerdo con la versión de los familiares, Silvana fue apartada mientras el equipo médico intentaba reanimarla o estabilizarla.
La familia aseguró que no pudo conocer en detalle lo sucedido durante ese período. Cerca de una hora después, recibieron la noticia de que la niña había muerto. La explicación que les habrían dado fue que sufrió un paro cardíaco, aunque sostienen que no obtuvieron información suficiente para comprender cómo se produjo el desenlace.
Los familiares consideran que la persistencia de la fiebre y los problemas para caminar debieron motivar una evaluación más exhaustiva. Según Julia, no les indicaron estudios complementarios ni les plantearon la posibilidad de que Alondra permaneciera internada bajo observación.
La tía remarcó, además, que la nena no tenía enfermedades preexistentes y que era sana, según el conocimiento de su entorno familiar. Por eso, ahora buscan respuestas sobre la evolución de los síntomas y las medidas adoptadas durante las distintas intervenciones médicas.
Mientras tanto, el cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para realizar la autopsia. La familia aguarda los resultados, que serán fundamentales para avanzar en el esclarecimiento de las causas de la muerte.
Los allegados anticiparon que presentarán una denuncia para que se investigue la actuación de los profesionales que atendieron a la pequeña.