Desde la Cámara de Construcción e Inmobiliaria señalaron que la provincia deberá ampliar su parque habitacional ante la llegada de trabajadores y empresas vinculadas a los grandes proyectos mineros. Estiman que la presión sobre el mercado podría intensificarse dentro de un año y medio.
El avance de los grandes proyectos mineros podría generar una fuerte presión sobre el mercado inmobiliario de San Juan y obligar a la provincia a ampliar su oferta de viviendas para atender la llegada de trabajadores, familias y empresas. Así lo advirtió Mauricio Turell, presidente de la Cámara de Construcción e Inmobiliaria, quien consideró que la oferta actual no está preparada para afrontar un crecimiento sostenido de la demanda.
Aunque el impacto no sería inmediato, Turell estimó que la situación podría comenzar a hacerse más evidente dentro de aproximadamente un año y medio, cuando el desarrollo de los proyectos mineros avance y aumente la necesidad de alojamiento.
La preocupación del sector ya comenzó a reflejarse en sus proyecciones. Durante septiembre, la Cámara había estimado que serían necesarias unas 200 viviendas adicionales para cubrir una primera etapa de la demanda asociada al crecimiento de la actividad minera.
Uno de los escenarios que genera mayor preocupación es que la falta de propiedades disponibles termine trasladando parte de esa demanda hacia otras provincias. En ese sentido, Turell señaló que algunos trabajadores vinculados con los nuevos proyectos podrían elegir Mendoza como lugar de residencia si San Juan no logra ampliar rápidamente su oferta habitacional.
El dirigente empresarial planteó además la necesidad de generar condiciones que faciliten nuevas inversiones en el sector. Entre las alternativas mencionó la simplificación de trámites administrativos y una mayor flexibilidad en determinados aspectos vinculados con los créditos hipotecarios.
También destacó que, ante los costos actuales de construcción, puede resultar atractivo recuperar y refaccionar viviendas existentes en lugar de iniciar nuevos desarrollos desde cero. Esta alternativa permitiría incorporar unidades al mercado en menor tiempo y aprovechar parte del parque habitacional disponible.
La demanda tendría su principal impacto en Capital, Rivadavia y Santa Lucía, aunque el crecimiento de la actividad económica también podría generar necesidades habitacionales en otros departamentos.
El desafío para el sector inmobiliario y de la construcción será anticiparse al crecimiento que podría generar la minería. La advertencia apunta a aprovechar el período previo a la expansión plena de los proyectos para incrementar la disponibilidad de viviendas y evitar que el déficit habitacional termine condicionando la llegada de trabajadores y nuevas inversiones a San Juan.