Matías Gómez y Elías Oballes analizaron la transformación futbolística del Víbora entre el Apertura y el Clausura. La incorporación de jugadores experimentados, la competitividad interna y el liderazgo del vestuario fueron determinantes en la conquista del título.
Sportivo Desamparados consiguió el Torneo Clausura sanjuanino después de consolidar un proceso de crecimiento futbolístico y fortalecimiento colectivo durante la segunda parte de la temporada. En una entrevista con Tierra Deportiva, Matías Gómez y Elías Oballes identificaron los principales factores que explican la evolución del plantel respecto de su rendimiento en el Apertura.
La experiencia incorporada al equipo fue uno de los aspectos más importantes. Gómez explicó que contar con futbolistas acostumbrados a disputar instancias decisivas permitió mejorar la administración emocional de los encuentros y sostener el funcionamiento en situaciones de presión. “La experiencia suma mucho en esta liga”, afirmó al destacar la influencia de los jugadores con trayectoria.
Oballes, en tanto, puso el foco en el cambio de mentalidad. El defensor consideró que el grupo necesitaba elevar su intensidad competitiva y fortalecer la confianza entre compañeros. En ese proceso, ambos resaltaron la influencia de Luca y Santiago Ceballos, quienes mantienen un alto nivel de exigencia durante las prácticas y los partidos.
La consolidación del plantel también permitió sostener una identidad colectiva pese a las modificaciones en las formaciones. Para los protagonistas, esa continuidad resultó fundamental en los compromisos más exigentes del campeonato.
Oballes también compartió su experiencia personal tras el fallecimiento de su padre, un episodio que lo llevó a replantearse su continuidad deportiva antes de incorporarse al club. Ahora, Desamparados afrontará nuevos objetivos, incluida la Superfinal, con la intención de mantener la competitividad alcanzada.
Gómez remarcó que la preparación deberá concentrarse en cada compromiso, evitando anticiparse a los desafíos posteriores.