Las dificultades para recuperar la transitabilidad del paso fronterizo volvieron a poner en discusión una antigua propuesta que vincula a Calingasta con Monte Patria. Aunque el cruce tendría ventajas por su menor altura, no hay una decisión concreta para avanzar con las obras.
La incertidumbre sobre la apertura del Paso Internacional de Agua Negra para la próxima temporada de verano volvió a poner en agenda el proyecto de La Chapetona, una alternativa de conexión cordillerana entre San Juan y la Región de Coquimbo, en Chile. La iniciativa resurgió ante las dificultades para recuperar la circulación por la ruta del lado chileno, afectada por deslizamientos de tierra durante el invierno.
Por el momento, las autoridades chilenas mantienen como prioridad la recuperación de Agua Negra para garantizar el tránsito durante la temporada estival. Sin embargo, la situación reactivó el interés por una propuesta que busca conectar a Calingasta con la comuna chilena de Monte Patria mediante un cruce de menor altura, que históricamente fue considerado una posible opción para mejorar la integración entre ambos territorios.
La Chapetona fue impulsada años atrás por funcionarios de las dos localidades, que realizaron travesías en camionetas por la cordillera para mostrar las posibilidades del recorrido y mantener el proyecto en la agenda binacional. Con el avance de las gestiones vinculadas al proyecto del Túnel de Agua Negra, la iniciativa perdió protagonismo y quedó relegada entre las alternativas de conectividad.
Uno de los argumentos a favor de La Chapetona es su menor altitud respecto de otros cruces cordilleranos, una característica que podría reducir las dificultades asociadas con la nieve. No obstante, esa ventaja geográfica no garantiza su funcionamiento durante todo el año: para concretar el paso serían necesarios estudios técnicos, obras de infraestructura y evaluaciones de los accesos tanto en territorio argentino como chileno.
Entre las opciones analizadas en el pasado también surgió la posibilidad de aprovechar parte de un camino minero existente para completar el trazado. Esa alternativa podría reducir la necesidad de construir toda la conexión desde cero, aunque su viabilidad dependería de las condiciones del terreno, la infraestructura disponible y los acuerdos entre las jurisdicciones involucradas.
El proyecto también genera diferencias respecto del tipo de transporte que debería habilitarse. El alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, rechazó la posibilidad de permitir el tránsito de camiones de alto tonelaje por considerar que una circulación intensa de vehículos pesados podría alterar la vida cotidiana de la comuna.
En cambio, el jefe comunal manifestó su disposición a evaluar una conexión ferroviaria que combine el traslado de turistas con el transporte de exportaciones hacia los puertos de la Región de Coquimbo. La propuesta abre una discusión sobre las características que debería tener una eventual obra para fortalecer el intercambio turístico y comercial entre San Juan y Chile.
Desde el Gobierno Regional de Coquimbo, el gobernador Cristóbal Juliá sostuvo que la prioridad es recuperar la circulación por Agua Negra y garantizar su funcionamiento durante el verano. En la misma línea, desde la Delegación Presidencial Regional indicaron que la habilitación de La Chapetona no forma parte de los planes actuales y que los esfuerzos están concentrados en despejar la ruta del paso fronterizo.
De esta manera, aunque las dificultades de Agua Negra volvieron a poner sobre la mesa una alternativa que permanecía relegada, La Chapetona continúa siendo un proyecto sin definiciones concretas sobre su ejecución. Su eventual desarrollo dependerá de los estudios de factibilidad, las decisiones políticas y los acuerdos necesarios para establecer una nueva conexión entre ambos países.