La deportista sanjuanina completó por primera vez los 226 kilómetros del triatlón de larga distancia. La planificación nutricional, el control del esfuerzo y la preparación mental fueron determinantes para superar más de 12 horas de competencia.
Augusta Jaled completó su primer Ironman Full en San Juan después de afrontar los 3,8 kilómetros de natación, 180 de ciclismo y 42,2 de pedestrismo que conforman una de las pruebas más exigentes del triatlón.
La deportista llegó a la competencia después de meses de preparación bajo la conducción de Gonzalo Tellechea, con quien diseñó una estrategia destinada a administrar el esfuerzo físico durante toda la jornada.
La primera dificultad importante apareció durante la natación. En la segunda vuelta recibió un golpe en la nariz, tragó agua y sufrió un calambre. Aunque personal de asistencia se acercó para evaluar su estado, decidió continuar.
Posteriormente debió afrontar las bajas temperaturas. Según relató, comenzó el tramo de ciclismo con mucho frío y recién recuperó una sensación térmica confortable varios kilómetros después.
La planificación nutricional fue otro componente central. Jaled estableció intervalos de alimentación cada 30 minutos y programó recordatorios para hidratarse. Entre los alimentos utilizados incluyó geles, sándwiches y membrillo. La estrategia había sido ensayada previamente para evitar improvisaciones durante la competencia.
En el aspecto psicológico, la sanjuanina destacó que mantuvo una actitud positiva y que nunca consideró abandonar el recorrido. La decisión de competir en la distancia Full surgió después de completar un Ironman 70.3, cuando Tellechea le propuso afrontar un desafío mayor.
Tras finalizar acompañada por familiares y amigos, Jaled comenzará una recuperación progresiva. Su planificación deportiva contempla regresar a la competencia en el Ironman 70.3 de San Juan, programado para el 11 de abril.