MINERIA

Iglesia busca formar operadores de grúas para cubrir la demanda de la minería

El Gobierno de San Juan acordó con cuatro empresas proveedoras del sector minero fortalecer la capacitación laboral en el departamento. El objetivo es preparar mano de obra local ante la escasez de operadores de grúas e hidrogrúas y evitar que las compañías deban recurrir a trabajadores de otras provincias.

Iglesia puso en marcha una estrategia para formar trabajadores locales en oficios vinculados con la actividad minera y responder a una de las principales dificultades detectadas por los proveedores del sector: la falta de operadores capacitados para manejar grúas e hidrogrúas.

Con ese objetivo, el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación firmó un Acta Compromiso con Worklift, Cuyo Grúas, Luky S.R.L. y BM Minería San Juan. El acuerdo busca fortalecer el Centro de Formación Profesional de Iglesia y ampliar las acciones del programa Aprender, Trabajar y Producir.

La iniciativa surgió a partir de un relevamiento realizado por la Cámara de Prestadores de Servicios Mineros de Iglesia (Capresmi), que detectó una disponibilidad prácticamente nula de operadores de hidrogrúas en el departamento y una oferta también limitada en el resto de la provincia.

Frente a ese escenario, las empresas comenzaron a trabajar en una alternativa que permita formar a los futuros trabajadores directamente en Iglesia. La intención es generar mano de obra preparada en la propia comunidad y reducir la necesidad de trasladar personal especializado desde otras provincias para cubrir puestos vinculados con los proyectos mineros.

El centro de capacitación ya cuenta con infraestructura para desarrollar las prácticas. El espacio ubicado sobre avenida Santo Domingo dispone de sectores administrativos y de formación, además de una hidrogrúa de gran porte que será utilizada durante el entrenamiento de los participantes.

El convenio establece una agenda conjunta entre el Gobierno provincial y las empresas para definir las capacitaciones de acuerdo con las necesidades concretas del sector productivo. También se prevén reuniones periódicas para evaluar el avance de los cursos, detectar nuevas demandas y adaptar la formación a los perfiles laborales que requiera la actividad.

La Dirección de Empleo y Formación tendrá a su cargo la coordinación y el acompañamiento de las capacitaciones, además de relevar las competencias que necesitan las empresas. Las compañías participantes, en tanto, aportarán conocimientos técnicos, facilitarán prácticas profesionalizantes y podrán identificar oportunidades laborales entre quienes completen los cursos.

La formación no quedará limitada al manejo de maquinaria pesada. Entre las próximas propuestas aparece un curso de soldadura que seguirá un esquema similar al de los operadores de grúas. En primer lugar se evaluarán los conocimientos de quienes ya trabajan en ese oficio y, paralelamente, se capacitará desde el inicio a personas que quieran incorporarse a la actividad.

Desde Capresmi consideran que este proceso forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer a los proveedores locales y prepararlos para competir dentro de la cadena de valor minera. La capacitación técnica se suma así a otras acciones relacionadas con la gestión empresarial, la elaboración de presupuestos, la participación en licitaciones y la presencia digital.

El desafío para Iglesia es que el crecimiento de la actividad minera se traduzca también en oportunidades para sus propios habitantes. La apuesta de las empresas y el Gobierno es que la formación de trabajadores permita cubrir la demanda futura con mano de obra local y que el desarrollo del sector genere un impacto más directo sobre la comunidad.

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