El Gobierno provincial espera concluir esta semana los peritajes para determinar el impacto de las heladas tempranas sobre las producciones. La cantidad de denuncias quintuplica aproximadamente la registrada el año pasado y podría derivar en una declaración de emergencia agropecuaria para toda la provincia.
El impacto de las heladas tempranas sobre la producción sanjuanina quedó reflejado en un relevamiento que ya reúne unas 1.350 denuncias y alcanza aproximadamente 18.500 hectáreas productivas. El volumen de reclamos supera ampliamente el registro del año pasado y llevó al Gobierno provincial a avanzar con el proceso que podría desembocar en la declaración de emergencia agropecuaria.
El secretario de Agroindustria y Ganadería, Miguel Moreno, explicó que los equipos técnicos ya inspeccionaron alrededor de 900 hectáreas y que restan pocas superficies por relevar. La intención oficial es completar los peritajes durante esta semana para contar con una evaluación definitiva del daño.
La magnitud del registro marca una diferencia significativa respecto de la temporada anterior. Durante 2025 se habían contabilizado cerca de 300 denuncias, mientras que en esta oportunidad la cifra ya ronda las 1.350. Las afectaciones se distribuyen entre distintos tipos de producciones, con una fuerte presencia de cultivos hortícolas y también daños reportados en viñedos y olivares.
Entre los departamentos que concentran parte de los perjuicios aparecen Sarmiento, 25 de Mayo y Caucete, territorios con una importante actividad agrícola. Sin embargo, todavía no existe un porcentaje definitivo de pérdida productiva, ya que algunos daños provocados por las bajas temperaturas pueden manifestarse con posterioridad.
En particular, desde Agroindustria señalaron que en el caso de la vid será necesario esperar la evolución de las plantas para establecer cuánto de la producción quedó efectivamente comprometido. Algunas yemas pueden mantener capacidad productiva pese a haber sufrido daños iniciales, por lo que el impacto final no puede establecerse únicamente a partir de una primera inspección visual.
La estimación definitiva será determinante para avanzar con la emergencia agropecuaria. Moreno anticipó que existe una alta posibilidad de que se concrete la declaración, aunque aclaró que primero deben concluirse los estudios técnicos, procesarse la información y elevarse el expediente a la comisión correspondiente antes de completar el procedimiento provincial y posteriormente remitirlo a Nación.
Por la extensión de los daños relevados hasta el momento, la evaluación oficial apunta a que la emergencia podría abarcar a toda la provincia, aunque el mecanismo vigente permite establecerla por departamento.
El impacto de las heladas también podría hacerse visible con mayor claridad durante la próxima temporada de cosecha. En el caso de la uva, las consecuencias se esperan principalmente para enero, febrero y marzo, cuando comience la comercialización y pueda observarse una eventual reducción en los volúmenes obtenidos.
Moreno también marcó diferencias con Mendoza, a partir de comunicaciones mantenidas con autoridades de esa provincia. Según la información recibida por el funcionario, las principales zonas productivas mendocinas no habrían sufrido un nivel de afectación comparable al registrado en San Juan.
Mientras concluyen los peritajes por las heladas, continúa además abierto el período para denunciar daños ocasionados por otros fenómenos climáticos recientes. Entre ellos se encuentran los perjuicios vinculados con el viento Zonda, cuyos damnificados disponen de diez días desde ocurrido el fenómeno para efectuar la correspondiente presentación.
En paralelo, el Gobierno provincial trabaja en una modificación de la legislación sobre emergencia agropecuaria. El objetivo es actualizar una normativa que, según explicó Moreno, permanece prácticamente sin cambios desde la década de 1970 y establecer un mecanismo que permita actuar con mayor precisión ante contingencias concentradas en determinadas zonas.
La propuesta contempla la posibilidad de declarar la emergencia en áreas más pequeñas, como departamentos o distritos, y posteriormente incorporar nuevos sectores si aparecen daños adicionales. El proyecto sería presentado durante el próximo año y apunta a reducir los tiempos administrativos necesarios para activar las herramientas de asistencia.
Entre los beneficios vinculados con la emergencia agropecuaria se encuentran la posibilidad de postergar obligaciones crediticias y aplicar medidas impositivas provinciales y nacionales. A su vez, existen mecanismos de asistencia inmediata para los productores afectados a través del programa de contingencias de la Agencia Calidad San Juan.
Por ahora, la prioridad está puesta en completar el relevamiento de las 18.500 hectáreas denunciadas y establecer cuánto de la producción quedó efectivamente comprometido. Con ese diagnóstico, la Provincia tendrá los elementos necesarios para definir el alcance de la emergencia y avanzar con su tramitación.