Víctor Sierra valoró las medidas anunciadas por Javier Milei frente a la explotación petrolera en las islas y destacó que la disputa debe continuar por la vía diplomática. También reclamó mayor compromiso de los países de la región y pidió mantener viva la causa entre las nuevas generaciones.
El excombatiente sanjuanino Víctor Sierra consideró positivo que la cuestión Malvinas vuelva a ocupar un lugar destacado en la agenda nacional y sostuvo que el reclamo argentino debe mantenerse como una política de Estado, independientemente de quién ocupe el Gobierno.
Sierra respaldó las medidas anunciadas por el presidente Javier Milei frente al avance de proyectos hidrocarburíferos en las islas y valoró especialmente que la estrategia planteada por Argentina mantenga como eje la vía diplomática. Para el veterano de guerra, la defensa de la soberanía no debería quedar atada a los cambios políticos ni a las distintas administraciones.
En ese sentido, también consideró necesario que el país adopte una posición firme frente a las empresas que participen de actividades petroleras en el archipiélago sin autorización argentina. El avance de la explotación de hidrocarburos, a su entender, vuelve a colocar la disputa por la soberanía en un escenario de especial relevancia.
El excombatiente también puso el foco en la postura de los países vecinos. Si bien reconoció el respaldo regional al reclamo argentino, cuestionó que existan vínculos comerciales o logísticos con las islas y reclamó mayor coherencia entre el apoyo expresado públicamente y las acciones concretas.
Respecto de la posibilidad de que el discurso presidencial tenga una motivación electoral, Sierra evitó hacer una evaluación definitiva y prefirió concentrarse en la oportunidad de instalar nuevamente la cuestión Malvinas en la discusión pública.
El veterano insistió además en la necesidad de profundizar la llamada “malvinización”, especialmente entre los jóvenes. Para ello, consideró fundamental transmitir la historia del conflicto, mantener presente a los caídos y acompañar a los excombatientes como parte de una política permanente de memoria.
Para Sierra, el desafío es evitar que Malvinas quede reducida a una discusión coyuntural. Su planteo apunta a que la soberanía sobre las islas permanezca como una causa nacional sostenida en el tiempo y por encima de las diferencias entre gobiernos y partidos políticos.