Desde la Cámara de la Construcción proyectan que la actividad comenzará a recuperarse hacia fines de 2026 y podría alcanzar su mayor ritmo durante el primer trimestre de 2027, impulsada por la obra pública y los proyectos mineros.
La construcción sanjuanina mira hacia 2027 con expectativas de recuperación luego de un período marcado por una menor actividad. Desde la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) estiman que el avance de nuevas obras públicas y el desarrollo de los proyectos mineros podrían generar entre 3.000 y 4.000 nuevos puestos de trabajo en el sector.
Ramón Martínez, director de Camarco San Juan, señaló que el repunte podría comenzar a hacerse visible entre noviembre y diciembre de este año, aunque el mayor movimiento se espera para el primer trimestre de 2027. Marzo aparece como una fecha especialmente relevante, debido a que enero y febrero suelen presentar menor ritmo para la actividad constructiva.
La expectativa está vinculada principalmente con la llegada de nuevos fondos destinados a infraestructura y con el avance de las inversiones mineras. La combinación de ambos sectores podría generar un escenario de alta demanda para las empresas constructoras y recuperar niveles de ocupación que hoy todavía se encuentran por debajo de los esperados.
El dirigente también planteó la necesidad de que las obras se ejecuten de manera escalonada. El objetivo es evitar que una incorporación masiva de trabajadores genere posteriormente un nuevo problema laboral cuando determinados proyectos lleguen a su finalización.
A la vez, el crecimiento de la minería podría provocar una disputa por mano de obra calificada. Si las obras públicas y los grandes proyectos mineros avanzan en simultáneo, las empresas constructoras deberán afrontar una mayor competencia para conseguir trabajadores con experiencia y especialización.
En ese escenario aparece otro desafío para el sector: evitar que el crecimiento genere una expansión empresarial difícil de sostener en el tiempo. Martínez advirtió sobre el riesgo de que algunas compañías realicen fuertes inversiones en maquinaria, infraestructura y personal para responder a grandes contratos mineros y luego queden sobredimensionadas cuando esos trabajos finalicen.
Por eso, desde la Cámara consideran que el eventual boom de actividad debe estar acompañado por capacitación, mejoras en los procesos y un crecimiento planificado de las empresas. La intención es aprovechar el ciclo de inversiones sin generar una estructura que dependa exclusivamente de contratos de corta duración.
Otro de los reclamos del sector apunta a la participación de empresas y trabajadores sanjuaninos en los proyectos mineros. La Cámara respalda la normativa de desarrollo local y sostiene que las compañías radicadas en la provincia deberían tener prioridad tanto en la contratación de personal como en la provisión de servicios.
La construcción enfrenta así un escenario con expectativas de crecimiento, pero también con la necesidad de prepararse para un cambio significativo en la demanda. Si las obras públicas y mineras avanzan según las previsiones, 2027 podría convertirse en el año en que el sector recupere buena parte del empleo perdido y vuelva a ocupar un lugar central en la economía provincial.