Las condiciones meteorológicas impidieron realizar los vuelos para medir el manto nival en alta montaña. En algunos sectores la acumulación alcanza los tres metros, pero todavía no es posible determinar cuánto de esa nieve se transformará en agua para los ríos San Juan y Jáchal.
El pronóstico hídrico de San Juan deberá esperar algunos días más debido a las condiciones climáticas que se registran en la Cordillera. La falta de una ventana segura para realizar los vuelos obligó a postergar los cateos de nieve, una instancia fundamental para determinar el volumen de agua que podría aportar el deshielo durante el próximo ciclo.
David Devia, secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables, explicó que las mediciones estaban previstas para esta semana, pero las condiciones meteorológicas no permitieron avanzar con el operativo. Si el tiempo mejora, los primeros trabajos podrían comenzar a partir del domingo y extenderse durante la próxima semana.
La expectativa está puesta además en la importante acumulación de nieve registrada este año. En determinados sectores de la alta montaña, el manto consolidado alcanza aproximadamente los tres metros, una magnitud que supera los registros de algunas temporadas recientes.
Sin embargo, ese volumen no permite por sí solo anticipar cuál será el comportamiento de los ríos. Para establecer el potencial aporte hídrico es necesario conocer también la densidad de la nieve y su equivalente en agua, datos que se obtienen mediante perforaciones y extracción de muestras en distintos puntos de la Cordillera.
A esa información se suman registros de temperatura, imágenes satelitales y modelos estadísticos que permiten elaborar una estimación más precisa. Por ese motivo, desde Recursos Hídricos evitaron anticipar un escenario para el próximo ciclo hasta completar las mediciones en terreno.
El calendario es relevante porque el nuevo ciclo hídrico comienza el 1 de octubre. La intención oficial es realizar los cateos antes de establecer el pronóstico definitivo y contar con información suficiente para estimar el volumen de agua disponible para los ríos San Juan y Jáchal.
Así, pese a que la cantidad de nieve acumulada genera expectativas, el dato determinante todavía está pendiente: conocer cuánto de ese manto nival podrá convertirse efectivamente en recurso hídrico para la próxima temporada.