El cierre de una sucursal de Vea en Villa Krause dejó 12 trabajadores afectados, mientras que el mayorista Cabral de calle Nuche cesó su actividad con 18 empleados involucrados. Desde el Sindicato de Empleados de Comercio advierten que la situación también alcanza a grandes cadenas y anticipan nuevos casos.
La secretaria general del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC), Mirna Moral, expresó su preocupación por el impacto que la crisis económica está teniendo sobre el empleo en el sector y señaló que las empresas están tomando distintas medidas para disminuir sus estructuras y afrontar el aumento de los costos.
Uno de los casos más recientes es el de la sucursal de Vea ubicada en Villa Krause, cuyo cierre representa la pérdida de 12 puestos laborales. De acuerdo con lo informado por la dirigente sindical, los trabajadores fueron notificados de la decisión hace alrededor de dos semanas y posteriormente comenzaron a recibir propuestas vinculadas con sus desvinculaciones.
Mientras algunos empleados analizan aceptar las condiciones ofrecidas, otros evalúan alternativas y las consecuencias que tendría la salida de la empresa, entre ellas el acceso al subsidio por desempleo, la continuidad de la cobertura social y otros beneficios laborales.
A este panorama se incorporó el cierre del mayorista Cabral de calle Nuche, que dejó afectados a 18 trabajadores desde el 4 de octubre. La decisión estaría relacionada con la necesidad de reducir gastos y achicar la estructura de la empresa en un contexto de mayores dificultades para sostener los costos operativos.
Entre los factores que habrían pesado sobre la continuidad del local se encuentra el valor del alquiler, estimado en unos $14 millones mensuales, al que se sumaban los gastos salariales y de servicios. La combinación de esos costos habría llevado a la empresa a discontinuar la actividad en esa sucursal.
Sin embargo, existe la posibilidad de que parte de los trabajadores pueda ser reubicada. Según fuentes vinculadas a la firma, se analiza trasladarlos a una nueva sucursal que la empresa construye en Rawson, aunque el proyecto todavía se encuentra en proceso.
La empresa confirmó públicamente el cierre del establecimiento de calle Nuche y planteó que la medida forma parte de una nueva etapa. Al mismo tiempo, anticipó la apertura de un nuevo local, lo que abre la posibilidad de una reorganización de parte de su estructura comercial.
El panorama también podría extenderse a otros negocios. Moral adelantó que representantes del SEC se acercarán a los trabajadores de una sucursal de Niko Calzados ante la posibilidad de un próximo cierre, con el objetivo de conocer las condiciones que la empresa ofrecería a su personal.
Para el sindicato, la situación refleja un deterioro que trasciende a los pequeños comercios y comienza a involucrar también a supermercados y grandes cadenas. La reducción de puestos de trabajo, advirtió Moral, agrava las dificultades de las familias que dependen de esos ingresos en un contexto marcado por el peso de los alquileres, los servicios y el endeudamiento sobre los salarios.

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