La Brigada de Investigaciones Central realizó allanamientos y aprehendió a dos menores de 15 y 16 años, señalados por una serie de robos en patota en Capital. Entre las víctimas del ataque investigado se encuentra el hijo del intendente de Rawson, Carlos Munisaga, a quien le sustrajeron un iPhone 16 Plus.
Dos adolescentes fueron detenidos en el marco de una investigación por robos grupales contra jóvenes en las inmediaciones del Parque de Mayo y el Centro Cívico, en Capital. Los procedimientos estuvieron a cargo de la Brigada de Investigaciones Central y permitieron identificar a dos sospechosos, entre ellos los señalados por un violento asalto que tuvo como víctima al hijo del intendente de Rawson, Carlos Munisaga.
El episodio que dio origen a la investigación ocurrió el sábado 24 de octubre, alrededor de las 23:20, en la intersección de Las Heras y Rivadavia. Según la reconstrucción policial, el adolescente de 16 años caminaba solo cuando fue interceptado por un grupo de jóvenes que lo rodeó y lo golpeó en la cabeza para quitarle su teléfono celular, un iPhone 16 Plus. Después del ataque, los agresores escaparon del lugar.
A partir de la denuncia, los investigadores comenzaron a analizar las cámaras de seguridad instaladas en el sector. Las imágenes permitieron avanzar en la identificación de dos presuntos integrantes del grupo, quienes ya eran conocidos por la Policía por su vinculación con hechos delictivos.
Con los elementos reunidos, la investigación avanzó hacia una serie de allanamientos realizados durante la mañana de este lunes, por orden de la jueza María Julia Camus, titular del Segundo Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia.
Como resultado de los procedimientos fueron aprehendidos dos adolescentes, identificados como A. R., de 16 años, y A. B., de 15. Ambos registraban antecedentes, de acuerdo con la información policial, y fueron trasladados al Centro de Admisión y Derivación (CAD).
La causa continúa abierta y uno de los principales objetivos de los investigadores es recuperar el celular robado. Debido a que los sospechosos son menores de edad, las actuaciones quedaron bajo la intervención de la Justicia Penal de la Niñez y Adolescencia, que deberá resolver cómo continúa el proceso y la situación de ambos adolescentes.