El dique Cuesta del Viento comenzó su temporada náutica con expectativas renovadas por la recuperación de los niveles de agua y las perspectivas de un verano con mayor movimiento turístico en Iglesia. Tras varios años marcados por la sequía, las condiciones actuales permiten proyectar una mayor disponibilidad de playas y un impulso para las actividades deportivas y recreativas que distinguen al departamento.
La temporada comenzó durante el feriado del 12 de octubre, con la puesta en marcha de los paradores y la reactivación de las escuelas de deportes acuáticos. Según anticipó la secretaria de Turismo y Cultura de Iglesia, Fanny Pernas, la actividad se intensificará durante noviembre y diciembre, cuando los prestadores prevén abrir sus establecimientos todos los días.
El municipio trabaja junto con operadores privados y organismos vinculados a Náutica, Deportes y Protección Civil para preparar el perilago y garantizar condiciones adecuadas para recibir a los visitantes. Pernas destacó que el objetivo es fortalecer los servicios turísticos y aprovechar el atractivo del dique, reconocido internacionalmente por las condiciones que ofrece para la práctica de disciplinas náuticas.
La funcionaria señaló que la recuperación del embalse representa una oportunidad para ampliar las zonas de playa accesibles y mejorar la experiencia de quienes llegan a disfrutar del paisaje y las actividades al aire libre. No obstante, remarcó que el funcionamiento de los paradores y los accesos deberá ajustarse a las indicaciones de los organismos competentes para mantener condiciones seguras.
Los sectores habilitados para las actividades náuticas se encuentran en el oeste del dique. De acuerdo con Pernas, los caminos de acceso están despejados y el área cuenta con tareas de mantenimiento. La coordinación con Recursos Energéticos, Hidráulica y Náutica será clave para adecuar las actividades a los niveles del embalse y prevenir inconvenientes ante posibles cambios en las condiciones climáticas, en particular por los escenarios asociados al fenómeno de El Niño.
La propuesta deportiva es uno de los principales atractivos de Cuesta del Viento. Con el inicio de la temporada, volvieron a activarse las escuelas de windfoil, windsurf y kitesurf, disciplinas favorecidas por los vientos característicos de la zona. También se ofrece kayak, una actividad que suele recomendarse durante las primeras horas del día para evitar el impacto de las ráfagas más intensas.
A estas alternativas se suma la pesca deportiva, que se practica durante todo el año y registra una demanda sostenida, especialmente en invierno. La variedad de propuestas permite ampliar la oferta turística más allá de los deportes que dependen directamente de las condiciones del viento.
En el perilago funcionan alrededor de 12 prestadores, algunos con paradores que ofrecen servicios gastronómicos, bares y restaurantes. Por ahora, la mayor actividad se concentra durante los fines de semana, aunque el sector espera un crecimiento sostenido a medida que se acerque el verano.
El departamento cuenta, además, con unas 2.000 plazas de alojamiento, entre las que se incluyen establecimientos y cabañas ubicados en los alrededores del dique. Desde el municipio consideran que la recuperación hídrica podría favorecer no solo la próxima temporada, sino también la continuidad de las actividades turísticas si se mantienen condiciones favorables en los embalses.
Con la infraestructura en preparación y la reactivación de las propuestas náuticas, Iglesia apuesta a consolidar a Cuesta del Viento como uno de sus principales motores turísticos para los próximos meses.

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