Desde la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria provincial destacaron que las nuevas herramientas de financiamiento pueden destrabar operaciones y favorecer especialmente a quienes ya cuentan con un terreno escriturado. También anticipan un posible impacto en la venta de lotes, materiales y empleo.
La nueva oferta de créditos hipotecarios despertó expectativas entre los sectores de la construcción y el mercado inmobiliario de San Juan, que ven en el financiamiento una posibilidad concreta de recuperar parte de la actividad perdida durante los últimos meses.
Mauricio Turell, presidente de la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria de San Juan, señaló que el sector atravesó una caída superior al 30% en los últimos cuatro o cinco meses y consideró que el acceso al crédito puede funcionar como un mecanismo para volver a poner en movimiento operaciones que habían quedado postergadas.
Uno de los segmentos que podría verse especialmente beneficiado es el de propietarios que ya poseen un terreno escriturado y necesitan financiamiento para construir. Según explicó Turell, en las líneas tradicionales suelen aparecer dificultades cuando el inmueble presenta situaciones documentales pendientes, como ampliaciones sin planos aprobados o ausencia del final de obra.
En cambio, la posibilidad de financiar una construcción desde cero permitiría que algunas familias que ya cuentan con un lote puedan avanzar inicialmente con una vivienda de dimensiones básicas, con ambientes esenciales como cocina-comedor, baño y un dormitorio, para luego ampliar la propiedad de acuerdo con sus posibilidades.
Para dimensionar las condiciones de acceso, Turell mencionó como referencia un financiamiento equivalente a US$200.000, para el cual estimó que serían necesarios ingresos cercanos a $3,6 millones, mientras que la primera cuota rondaría los $800.000.
El empresario vinculó ese valor con el costo actual de alquilar una vivienda familiar y consideró que, para determinados sectores, la posibilidad de destinar un monto similar a una cuota hipotecaria podría abrir una alternativa frente al alquiler.
De todos modos, desde la Cámara recomendaron que cada interesado analice directamente las condiciones ofrecidas por las entidades bancarias, ya que los requisitos, tasas, plazos y montos disponibles pueden variar entre las distintas líneas.
Otro de los aspectos que genera cautela es la cantidad limitada de cupos. Para el sector inmobiliario y de la construcción, esa restricción podría determinar el alcance real que tenga la nueva herramienta sobre el mercado local.
Si el financiamiento logra ampliar la cantidad de operaciones, el impacto podría extenderse más allá de la compra o construcción de viviendas. La expectativa del sector apunta también a un mayor movimiento en la venta de terrenos, la contratación de trabajadores y la adquisición de materiales, generando un efecto multiplicador sobre distintas actividades vinculadas con la construcción.
En ese escenario, los créditos hipotecarios aparecen para el sector como una herramienta capaz de reactivar un mercado que viene atravesando meses de fuerte retracción, aunque su impacto definitivo dependerá del volumen de préstamos disponibles y de cuántas familias logren cumplir con las condiciones exigidas por los bancos.