Luis Fernando Tanoni reconoció su responsabilidad penal por las lesiones graves que sufrió una joven de 15 años en abril de 2025. Recibió una pena de un año de prisión en suspenso y dos años de inhabilitación para desarrollar actividades recreativas similares.
La causa por el accidente ocurrido en una tirolesa ubicada en las inmediaciones del Dique de Ullum terminó con una condena para Luis Fernando Tanoni, quien admitió su responsabilidad por las lesiones graves sufridas por una adolescente de 15 años. El proceso se resolvió mediante un juicio abreviado durante una audiencia de control de acusación.
Tanoni fue condenado por lesiones culposas graves a un año de prisión de ejecución condicional y a dos años de inhabilitación para realizar actividades recreativas de características similares. El acuerdo permitió cerrar el expediente antes de llegar a un juicio oral.
El accidente ocurrió el domingo 27 de abril de 2025, alrededor de las 17, cuando la adolescente había llegado al parque de aventura acompañada por su familia. La joven inició el recorrido de una tirolesa que unía dos torres y, para realizar la actividad, fue equipada con un arnés, un mosquetón y una polea.
Sin embargo, luego de avanzar apenas unos metros, el sistema de seguridad se desprendió y la adolescente cayó desde una altura aproximada de ocho metros. En la caída terminó impactando contra un vehículo estacionado debajo de la estructura, que amortiguó parte del golpe.
La joven sufrió lesiones de gravedad y tuvo que ser trasladada para recibir atención médica. A partir de ese momento se inició una investigación destinada a establecer las causas del accidente y determinar si existieron fallas en los mecanismos de seguridad utilizados.
Los peritajes incorporados al expediente detectaron diversas irregularidades. Entre ellas se estableció que el mosquetón no había quedado correctamente cerrado, una situación que permitió que el sistema se desprendiera durante el recorrido.
La investigación también determinó que la polea utilizada en la actividad no contaba con las correspondientes certificaciones de homologación. A esto se sumó que los permisos del establecimiento se encontraban vencidos y no habían sido actualizados ni sometidos a una nueva revisión por parte del área de Bomberos.
La acusación consideró que esas deficiencias en las condiciones de seguridad estuvieron vinculadas con el accidente que terminó provocando las lesiones de la adolescente y atribuyó responsabilidad penal a Tanoni.
Con el expediente ya en condiciones de avanzar hacia un juicio oral, la defensa y la acusación acordaron resolver el caso mediante un juicio abreviado. Tanoni reconoció los hechos y aceptó la responsabilidad penal, por lo que finalmente recibió la condena de un año de prisión en suspenso y la prohibición durante dos años de desarrollar actividades recreativas similares.