Hidráulica prepara el sistema para un escenario de mayores caudales en ríos y canales, con trabajos de limpieza, reparación de defensas y mejoras en los desagües. Zonda, Ullum, Albardón, Calingasta, Sarmiento y sectores del Gran San Juan estarán entre las áreas bajo mayor vigilancia.
San Juan intensificó las tareas preventivas de cara al próximo verano ante la posibilidad de que se registren mayores caudales en ríos y canales. La acumulación de nieve y las perspectivas de nuevas precipitaciones llevaron a Hidráulica a reforzar los trabajos destinados a reducir el impacto de eventuales crecidas, desbordes y problemas de drenaje.
El director general de Hidráulica, José María Ginestar, explicó que una de las acciones previstas consiste en realizar descargas controladas sobre el río San Juan. El esquema inicial contempla liberar alrededor de 20 metros cúbicos por segundo para evaluar el comportamiento del cauce, sostener un flujo permanente en el sector de la Costanera y contribuir a la recarga de los acuíferos.
La estrategia también permitirá monitorear cómo se desplaza el agua hacia Caucete y ajustar las maniobras de acuerdo con la respuesta del sistema. La intención es evitar que un incremento repentino de los caudales encuentre sectores con dificultades para absorber o conducir el agua.
Entre las zonas que tendrán un seguimiento especial figuran Zonda, Ullum, Albardón, Calingasta y Sarmiento, además de distintos puntos del Gran San Juan. Según explicó Ginestar, uno de los escenarios de mayor complejidad podría darse si durante varios días coinciden precipitaciones intensas, elevados caudales en los canales y un importante volumen de agua circulando por el río.
En paralelo, el organismo avanza con la limpieza de cauces, la recuperación de desagües y la reparación de defensas que presentan deterioro. También se analizan sectores ocupados por ripieras a lo largo del río San Juan y se proyectan trabajos hacia las lagunas de Guanacache para mejorar las condiciones de drenaje natural.
El crecimiento urbano constituye otro de los factores que preocupa a las autoridades hidráulicas. La presencia de basura en cunetas, obstrucciones, puentes particulares y construcciones levantadas sobre antiguos recorridos naturales del agua puede dificultar la evacuación durante episodios de lluvias intensas.
El operativo preventivo se mantendrá durante toda la temporada estival, con especial atención entre noviembre y marzo o abril. Desde Hidráulica advierten que no es posible anticipar con precisión la intensidad de cada fenómeno, por lo que las tareas apuntan a preparar la infraestructura para responder ante escenarios de mayor exigencia que los registrados en temporadas anteriores.