Chile busca que el Paso Internacional de Agua Negra quede habilitado el 1 de diciembre, pero San Juan mantiene cautela y todavía no está en condiciones de confirmar esa fecha. El estado de la alta cordillera, las importantes acumulaciones de nieve y la incertidumbre sobre el comportamiento del clima durante los próximos meses aparecen como los principales factores que condicionan la apertura del corredor.
La fecha fue planteada por el gobernador de la Región de Coquimbo, Cristóbal Juliá, quien viene realizando gestiones ante autoridades del Gobierno central chileno para acelerar los trabajos necesarios para recuperar la transitabilidad del camino internacional.
Juliá se reunió con el subsecretario del Interior de Chile, Maximiliano Pávez, y colocó entre los temas centrales de la agenda la necesidad de avanzar con la apertura de Agua Negra. Desde Coquimbo buscan que el paso esté operativo el primer día de diciembre, principalmente porque el 2 y 3 de ese mes está previsto realizar en La Serena el Comité de Integración Paso Agua Negra.
Para las autoridades chilenas, contar con el corredor habilitado permitiría que la delegación argentina pueda trasladarse desde San Juan hasta La Serena por la vía internacional. El encuentro binacional ya sufrió dos postergaciones, por lo que la fecha de apertura adquirió especial importancia para la región.
Sin embargo, en San Juan todavía no existe una confirmación sobre el 1 de diciembre. Fuentes vinculadas al seguimiento del paso señalaron que las condiciones actuales de la cordillera impiden establecer por ahora un día concreto para la habilitación.
Las condiciones climáticas son uno de los principales interrogantes. Las lluvias, las nevadas y el fenómeno de El Niño podrían modificar el escenario durante las próximas semanas y dificultar tanto las tareas de despeje como la recuperación de sectores dañados.
Del lado chileno, los trabajos se concentran especialmente sobre la Ruta 41-CH, que conecta La Serena con el límite internacional. Las intensas nevadas del invierno dejaron sectores afectados por acumulación de nieve, aludes, barro y desprendimientos, además de daños en distintos puntos del camino.
Durante una inspección realizada en septiembre, Vialidad de Chile detectó al menos siete cortes en un tramo de unos cuatro kilómetros, lo que refleja la magnitud de las tareas que todavía deben completarse antes de recuperar la circulación.
En San Juan, mientras tanto, también comenzaron trabajos sobre la Ruta Nacional 150. Las máquinas deben avanzar sobre sectores donde la nieve y los aludes afectaron la transitabilidad, mientras se continúa evaluando el estado general del corredor hasta el límite con Chile.
Otro factor que genera preocupación es que el despeje inicial no garantiza por sí solo la estabilidad del camino. El aumento de las temperaturas y el posterior deshielo pueden generar nuevos desprendimientos, barro o movimientos sobre sectores que ya hayan sido liberados.
Hasta ahora, desde Chile se había mencionado como objetivo la apertura durante la primera quincena de diciembre. La propuesta de Juliá adelanta esa expectativa al 1 de diciembre, aunque la fecha todavía depende de la evolución de los trabajos y de las condiciones meteorológicas a ambos lados de la cordillera.
De esta manera, mientras Coquimbo busca acelerar las gestiones para llegar con Agua Negra habilitado al Comité de Integración, San Juan mantiene una posición más prudente. El calendario definitivo quedará condicionado por el avance de las obras y, especialmente, por el comportamiento de la nieve, el deshielo y las condiciones climáticas durante octubre y noviembre.

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