El padre de la joven reclamó penas de cumplimiento efectivo y sostuvo que el proceso judicial debe dejar una enseñanza social sobre la responsabilidad vial y las consecuencias de determinadas conductas.
En el inicio del juicio por la muerte de Lucía Rubiño, su padre Jorge Rubiño volvió a exigir justicia y reclamó que los responsables del hecho reciban una condena de cumplimiento efectivo. En medio de un fuerte componente emocional, sostuvo que el caso trasciende el plano judicial y debe convertirse en un llamado de atención para la sociedad.
Durante sus declaraciones, Rubiño expresó su expectativa de que el proceso concluya con una respuesta firme por parte de la Justicia y cuestionó determinadas conductas cotidianas que, según planteó, se han naturalizado en la vía pública pese a los riesgos que implican.
El padre de Lucía remarcó que espera una sanción concreta para los acusados y señaló que considera indispensable que exista una consecuencia real frente a hechos de esta gravedad. Sin embargo, aclaró que el sentido de su reclamo va más allá de la duración de una eventual condena.
En ese sentido, sostuvo que el caso debería generar una reflexión colectiva y convertirse en un precedente que ayude a modificar hábitos y actitudes sociales vinculadas a la responsabilidad al volante. Afirmó que su principal objetivo es que la tragedia no quede reducida a un expediente judicial y que deje una enseñanza que evite nuevas situaciones similares.
Rubiño también manifestó su dolor por la pérdida de su hija y lamentó que, en muchos casos, episodios de alto impacto social no se traduzcan en cambios concretos en el comportamiento de las personas. Por eso insistió en la necesidad de una mayor conciencia y compromiso ciudadano.
Finalmente, apuntó a la responsabilidad institucional y judicial frente a este tipo de causas y reclamó un accionar acorde a la gravedad de los hechos, con el objetivo de que el proceso también represente una señal para toda la sociedad.